nada

Es solo al final, de un caminar cansando, del último aliento, donde irrepetible te conservas, ni siquiera yo puedo estar seguro que existes, o existías en alguna ciudad ajena, innombrable. El silencio ahoga tu último recuerdo, que se ha desprendido de ti, me acompaña se entristece conmigo, con la gente que enferma, y nace. A veces ni quisiera me conozco, me pierdo entre tanta nostalgia. Jamas te has dado cuenta que aprendi a buscarte sin mover ningún dedo, solo disfrutar de la nostalgia, como se disfruta de una brisa fresca.